El talento de los maestros artesanos oaxaqueños es infinito. En cada región del estado florece una expresión única: el barro negro en San Bartolo Coyotepec, los alebrijes fantásticos tallados en madera de copal en San Martín Tilcajete y Arrazola, y los textiles teñidos artesanalmente con grana cochinilla, añil y caracol púrpura en Teotitlán del Valle y la Costa.
En La Casa de May podrás apreciar piezas auténticas integradas armoniosamente en cada una de nuestras habitaciones.